Esto iba a llamarse «Opción 2: El camino hacía una locura» pero he preferido ser más explícito, sobre todo después de tanta espera 😉 . La receta de la locura, además del loco – al que ya tenéis aquí suelto -, requiere como mínimo de otros 3 ingredientes: una convicción, un inductor y una coartada.
La coartada es esta cita de Eduardo Galeano: «La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.»
El inductor eres tú Ocaña a.k.a Unoquenosabe a.k.a. Miguel Ocaña, estudiante de último curso de Ingeniería Informática en la Universidad Complutense de Madrid 😀 Sí, eres tú y exclusivamente tú. No se me había pasado por la cabeza en ningún momento. Pero al segundo de leértelo, lo he visto claro. Y aunque estás descubriendo todo esto ahora, sabes perfectamente a qué me refiero 😉
La convicción es algo con lo que no os voy a aburrir… por el momento. Nos limitaremos a la versión ultra-resumida, que son 3 palabras: querer, poder, hacer.
El plato resultante es el del título: nuestra OMV. Sólo 2 palabras pero toda una receta: compleja sencillez 😉
1º – Nuestra:
«Nuestra» significa un(a) Operador(a) Móvil Virtual que esté exclusivamente al servicio de los usuarios, y no de sus accionistas. O mejor dicho: una operadora en la que los accionistas son usuarios. Una operadora que cambie porcentaje de beneficio neto por grado de beneficio mutuo. Una operadora que sólo – y no es poco – aspire a hacer bien su trabajo y no a entregar su ración diaria de sacrificios y artimañas comerciales a la diosa Ebitda. Una operadora en la que, al fin y al cabo, el que paga manda.
Vale, todo muy peace and love pero ¿concretamente qué?:
– «Nuestra» significa que las acciones estarán en manos de usuarios que así lo quieran, que los estatutos marcarán que nadie puede ostentar más del 1% de estas acciones, que la empresa apenas repartirá dividendo. Resumiendo: que nadie se hará rico – ni pobre – con esta OMV.
– Digo ni pobre porque «nuestra» también significa que no podrá dar déficit bajo ningún concepto: para eso ya están muchas de las nacionalizadas tipo [pon aquí el nombre de tu empresa pública despilfarradora favorita 😉 ] que durante años nos han estando y/o están todavía chupando la sangre. Y a menudo sin ni siquiera dar un servicio público correcto.
– «Nuestra» significa que, gracias a que el interés económico se limitará – que no es poco – a equilibrar las cuentas (1), la política comercial de la empresa se limitará – que no es poco tampoco – en buscar el interés común en lugar de la rentabilidad particular (ejemplo: nos gustará la VoIp a pesar de que no da – ni cuesta – un duro). «Nuestra» significa Empresa privada, servicio público.
2º – OMV:
– Todos sabéis lo que es un(a) OMV: están creciendo como setas. Pero, igual que con las setas, las hay de varios tipos: completas, semi-completas, revendedoras… Actualmente, todas están en manos de un gran grupo empresarial tipo teleco (Simyo = KPN) o distribuidora (SWengo = El Corte Inglés) salvo MásMóvil.
(crédito imagen: Xatakamovil.com)
– ¿Sirve de algo una OMV suplementaria? Una más, no sirve de nada. Una «nuestra» me parece imprescindible (3). Del tipo semi-completa (incluye facturación y atención al cliente) para empezar, y completa (con infraestructura tecnológica) en cuanto haya madurado.
– La política económica externa, hecha en base a 1ppy – si gusta, por supuesto -, mantendrá la linea muy actual de low cost, sencillez, transparencia y buen rollo instaurada por Yoigo.
– La política económica interna consistirá como siempre en contener los gastos al máximo pero sin putear al personal, todo lo contrario: todos llevamos años proclamando que se puede ser barato y eficaz pagando y tratando bien a los trabajadores y puede ser que toque demostrarlo. De todas maneras, eliminando el principal lastre de las cuentas de resultados = el porcentaje de beneficio (2), ya no resulta (tan 😉 ) difícil ser bueno, bonito y barato.
– Una última cosa: otra ventaja de tener por único objetivo el disfrutar de un servicio de calidad al mejor precio es que no necesitaremos esconder las cartas. ¿O acaso queremos ser los únicos en tener este servicio de calidad? ¡No! todo lo contrario: cuantas más operadoras – empresas – nos copien, mejor. Porque las demás operadoras no son competidores nuestros sino empresas que nos encantaría que nos imitasen o incluso nos superasen ya que ganaríamos todos – otra cosa es cómo ellas nos quieran ver 😉 -, liberaremos todo: el software, la política comercial, las decisiones, las cuentas… serán todos públicos.
–> Free culture & free business (si no lo dices en inglés, no suena tan guay 😀 )
Este es «mi» opción 2. Pero realmente no es mía sino vuestra porque está en vuestras manos. Tengo muchísimo más que contar sobre ella, pero la linea directriz para empezar es la que aquí tenéis.
Y ojo, nadie dice que vaya a ser fácil. Pero es que conozco a un tío que os diría: ¡Quiere! Y también a otro que os diría: Yes, we can. Así que a mí sólo me queda preguntaros: ¿Hacemos?
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(1) ojo que el que sale a empatar acaba palmando: para equilibrar las cuentas, hay que apuntar a beneficio.
(2) sí, el beneficio es el apartado que suele representar el mayor o uno de los mayores porcentajes de la cifra de negocios de muchas empresas. Una prueba aquí + aquí.
(3) Y os imagináis que no sólo me parece imprescindible una OMV nuestra: también espero que haya algún día un ISP nuestro, un banco nuestro, un medio de comunicación nuestro, una constructora & inmobiliaria nuestra… 🙂 ¿Utopia? goto «la coartada« 😉

